Ya debió nacer
nuestro patriarca Manué
será quien luche por la fe del mundo
luego le tocará
morir crucificado
sólo por intentar
a los hombres salvarlos
después renacerá
y ya nadie podrá quitarle su reinado.
Ya se acercan los pastores
le llevan orzas de miel
mientras la Virgen cansada
le está ayudando José.
Unos vienen con guitarras
otros con el almiré
unos vienen cantando
otros tocan las palmas
y es que el niño Dios
acaba de nacer.
De pronto se alumbra el cielo
ahora tres sombras se ven
son los tres Reyes de oriente
que vienen a ver a Manuel.
Ya lo cubren de regalos,
ya lo veneran los tres
uno le ofrece incienso
otro le ofrece mirra
y otro le ofrece oro
para que siempre esté bien.
De pronto la Virgen llora
José pregunta por qué
yo pienso en el sufrimiento
que le queda a nuestro Manuel.
No te apures Virgenicita,
tú no te apures mujer
tendrá una nueva vida
ya sin pasar fatigas
será gran rey de reyes
y todos creerán en el.